Dolor renal: Se produce por distensión de su cápsula, que es inelástica. No guarda relación con la benignidad o malignidad de la afección causante. El riñón normal nunca es doloroso. Es importante distinguir entre dolor renal y dolor osteoarticular lumbar: el dolor renal no se modifica con la postura o el ejercicio pero el dolor mecánico a ese nivel sí.

El dolor renal puede ser de dos tipos:

  • “Cólico renal”: dolor muy agudo, brusco, y con irradiación por trayecto ureteral
  • Dolor sordo y constante: de intensidad variable, refleja una patología de instauración más o menos sostenida en el tiempo

Dolor ureteral: Se produce generalmente por obstrucción aguda. Casi siempre se irradia hacia vejiga y periné o bien riñón. Es muy similar al cólico renal aunque puede ser continuo.

Dolor vesical: El dolor se origina por distensión aguda de la cavidad. Se percibe a nivel suprapúbico como sensación de peso u opresión. A veces se puede irradiar a glande o meato uretral en la mujer.: Otras veces es en el momento de la micción cuando se incrementa vivamente refiriendo el dolor entonces a nivel de todo el tracto miccional.

Dolor prostático: Se presenta como dolor perineal o rectal, vivo en las afecciones agudas y como una sensación de pesadez en las afecciones crónicas. Presenta irradiaciones a escroto, periné y cara interna del muslo. En las afecciones agudas el dolor aumenta con la micción.

Dolor uretral: La manifestación del dolor uretral es la quemazón. Se percibe en el tracto uretral de forma difusa o localizada. Suele desencadenarse con la micción y aumentar según ésta se realiza.

Dolor escrotal: Es muy variable y depende de la causa que lo origine, por ejemplo aparece de forma precoz y aguda en los procesos inflamatorios pero sólo aparece en fases tardías de la enfermedad cuando se debe a procesos tumorales. La causa más frecuente de dolor escrotal es la infección del epidídimo.