Así se le llama al acúmulo de líquido por fuera del testículo, puede ser ocasionado por traumas, infecciones o sin alguna alteración específica. Suele causar incomodidad o dolor cuando es muy evidente; para corregirlo se necesita una cirugía con incisión a través del escroto, evacuación del líquido y corrección de las túnicas testiculares.

Síntomas

Muchas veces, la única indicación de un hidrocele es una hinchazón sin dolor en ambos testículos. Los hombres adultos con hidrocele pueden sufrir molestias debido al peso del escroto hinchado. El dolor, por lo general, es más intenso al aumentar el tamaño de la inflación. En ocasiones, las partes hinchadas pueden no estar tan hinchadas por la mañana y agrandarse durante el día.

Un hidrocele se puede desarrollar como resultado de una lesión o de una inflamación dentro del escroto. La inflamación puede deberse a una infección en el testículo o en el pequeño tubo en espiral ubicado detrás de cada testículo (epididimitis).

Factores de riesgo

La mayoría de los hidroceles están presentes al momento del nacimiento. Por lo menos, el 5 por ciento de los recién nacidos tiene hidrocele. Los bebés nacidos prematuramente presentan mayor riesgo de sufrir hidrocele.

Los factores de riesgo de desarrollar un hidrocele más adelante en la vida son:

  • Lesión o inflamación en el escroto
  • Infección, incluso una infección de transmisión sexual

Un hidrocele no suele ser peligroso y, por lo general, no afecta a la fecundidad. Sin embargo, podría estar relacionado con alguna enfermedad testicular oculta que puede causar complicaciones graves, como:

  • Infección o tumores. Ambas pueden reducir la producción o la función del semen.
  • Hernia inguinal. El lazo intestinal atrapado en la pared abdominal puede conducir a complicaciones que ponen en riesgo la vida.