La prostatitis es la hinchazón de la glándula prostática. El tejido prostático se inflama. Este problema puede ser causado por una infección con bacterias. La prostatitis aguda comienza rápidamente, mientras que la prostatitis prolongada (crónica) dura 3 meses o más. La irritación continua de la próstata que no es causada por bacterias se denomina prostatitis abacteriana crónica.

Cualquier bacteria que pueda causar una infección urinaria puede producir una prostatitis bacteriana aguda. Las infecciones que se transmiten a través del contacto sexual pueden causar prostatitis. Estas incluyen clamidia y gonorrea. Las infecciones de transmisión sexual (ITS) tienen mayor probabilidad de presentarse a raíz de:

  • Ciertas prácticas sexuales, como tener relaciones sexuales anales sin usar un condón.
  • Tener muchas parejas sexuales.

En hombres mayores de 35 años, la E. coli y otras bacterias comunes causan la prostatitis en la mayor parte de los casos. Este tipo de prostatitis puede comenzar en:

  • El epidídimo, un pequeño conducto que se encuentra encima de los testículos.
  • La uretra, el conducto que transporta la orina de la vejiga al exterior a través del pene.

Asimismo, la prostatitis aguda puede ser causada por problemas con la uretra o la próstata, tales como:

  • Un bloqueo que reduce o evita el flujo de orina hacia afuera de la vejiga.
  • Imposibilidad de retraer el prepucio (fimosis).
  • Lesión en la zona entre el escroto y el ano (perineo).
  • Sonda vesical, cistoscopia o biopsia de próstata (extracción de un pedazo de tejido para buscar cáncer).

Los hombres de 50 años o más que tienen agrandamiento de la próstata presentan un mayor riesgo de sufrir prostatitis. La glándula prostática puede obstruirse. Esto facilita la proliferación de las bacterias. Los síntomas de prostatitis crónica pueden ser muy similares a un agrandamiento de la glándula prostática.