Existen formaciones quísticas en diversas partes de los órganos genitales, que suelen ser benignos pero pueden causar dolor o incomodidad, amerita extirparlos completamente para su erradicación.

Es muy frecuente que se produzcan formaciones quísticas (llenas de líquido) de diferente tamaño en el testículo y principalmente en el epidídimo. El diagnóstico se realiza mediante la exploración física y la proyección de luz por detrás del testículo. Si se observa la luz en la parte anterior del testículo (transiluminación positiva) es indicativo de la presencia de quistes. En ocasiones puede estar indicada la práctica de una ecografía escrotal. Generalmente estos quistes no dan molestias y no suelen ser muy grandes. En caso de ser preciso, puede realizarse una pequeña cirugía para extirparlos.