Se trata de una enfermedad que cuando se tiene una alta sospecha de malignidad amerita extirpación completa del testículo; se debe ser agresivo en su manejo ya que tiene una alta tasa de malignidad y una prevalencia en gente joven.

Se trata de un signo muy común en las enfermedades urológicas; se puede dar por la presencia de tumores, infecciones, piedras, golpes (traumatismos), presencia de cuerpos extraños, irritaciones por ingesta de diversas substancias o manipulación del tracto urinario. Se debe determinar la causa exacta del sangrado para otorgar una terapéutica específica.